Artitud


Quédense dentro y cierren las ventanas…

El pasado jueves 24 se presentó en la ANTI- Liburudenda (Bilbao) el libro “Quédense dentro y cierren las ventanas.  Sociedad de consumo y apocalipsis zombi”.

El libro “Quédense dentro y cierren las ventanas. Sociedad de consumo y apocalipsis zombi” coordinado por Iratxe Jaio y Klaas van Gorkum y publicado por consonni, es una colección de escritos teóricos, citas y memorias relacionadas con las marchas zombis que tuvieron lugar en Utrecht y Barakaldo, donde cientos de zombis tomaron las calles en una acción, a medio camino entre la performance, la deriva y el teatro de calle.

Con textos del crítico de cine Jordi Costa, el filósofo Jaime Cuenca Amigo, la actual directora del espacio de arte contemporáneo The Showroom de Londres Emily Pethick, la actual responsable de proyectos de la Fundación Tapies (Barcelona) Laurence Rassel, y el cómic realizado por la dibujante Maaike Hartjes entre otras aportaciones.

www.consonni.org
www.parallelports.org
www.zombies.parallelports.org
www.anti-web.com

Extraido de www.consonni.org.

Luther Blisset



Arte contra la España cañí
Septiembre 11, 2009, 10:43 pm
Archivado en: Acciones, Colectivos, General, artistas, espacio publico vs privado

Artistas y colectivos artísticos españoles combaten en Londres los estereotipos asociados a España a través de la exposición ‘Is this Spain?’

más en http://www.elpais.com/articulo/cultura/Arte/Espana/cani/elpepucul/20090911elpepucul_4/Tes



JUEVES MILAGRO
Junio 4, 2009, 5:25 pm
Archivado en: Acciones, artistas, espacio publico vs privado, pensamiento

JUEVES MILAGRO
iD+consonni Sondika 09

LA milagrada sigue su curso
Para ver los deseos recogidos en los botes para milagros desperdigados por Sondika y los resultados de los talleres realizados esta semana, así como para preparar lo milagros del 3 y 4 de octubre,os invitamos a un aperitivo a base de paella, sábado 6 de junio a las 12h en la plaza Goiri Erdikoa (junto a la biblioteca) en Sondika.

Miraritarako paella publikoa
Mirariek beren bidean darraie. Sondikan zehar banatutako “mirari poteetan” jasotako desioak eta aste hauetako tailerretako lanak ikusteko, nahiz urriaren 3 eta 4ean izango diren mirariak prestatzeko, ekainak 6ean, larunbata, Sondikako Goiri Erdikoa Plazan (liburutegi alboan) ospatuko den paella hamaiketako batetara luzatzen dizuegu gonbitea.

+consonniren gaurkotasuna jarraitu ahal izateko: www.consonni.org/intrahistorias



PINTA TU CICLOVIA!
Mayo 16, 2009, 9:55 am
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stencil para la conscietización de automovilistas idiotas

Lo reitero, me fascina el “do it yourself”. Pero lo que estos chicos proponen va más allá de sólo hacer las cosas por uno mismo y deja en “evidencia la ineptitud del los gobernantes para pensar más allá del automóvil”, como ellos mismos lo describen.

La propuesta: crear ciclopistas urbanas!
¿Cómo? el manual no lo puede explicar mejor. Lo pueden bajar directamente de su blog o de aquí.
Una manera realmente sencilla de transformar el espacio público.

Ellos ya empezaron a hacerlo en Guadalajara. Yo empezaría por ayudar a Demo a pintar unas cuantas en Santa Fe, para que los coches no lo vuelvan a tirar de su bici.

Luther Blisset



Forêt Surprise
Mayo 12, 2009, 4:10 pm
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La artista de origen italiano, y residente en Alemania, Carlotta Brunetti ha realizado instalaciones en espacios públicos por todo el mundo. Sus trabajos incitan al espectador a reflexionar sobre la conexión entre el espacio rural y urbano a través de la naturaleza.

En su proyecto “Forêt surprise” (bosque sorpresa) en Fontenay, cerca de París, Brunetti cubrió los troncos de los árboles de un parque con una mezcla de cal y “tierra de Siena”, pigmento similar al color marrón utilizado por los niños para dibujar árboles. De este modo, la línea vertical de los troncos y nuestras hipótesis acerca de los colores de la naturaleza, fueron destacados dentro del parque. De esta forma también se aludió a las prácticas locales del cuidado de los árboles, ya que en las zonas urbanas los árboles son tradicionalmente recubiertos con cal para protegerlos de los insectos y las enfermedades.

A través de sutiles contrastes, Brunetti, revela el papel de la intervención humana en la naturaleza, y utilizando un lenguaje visual de tipo conceptual, nos induce a cuestionar nuestras hipótesis. Las referencias a la cultura local, la historia del uso de la tierra y los obstáculos conceptuales que nos dividen, son utilizados por esta artista para ayudarnoa a comprender nuestra responsabilidad compartida sobre la gestión de la Tierra.

Sitio web de la artista: www.carlotta-brunetti.de

Extraido de Arte Sostenible
Luther Blisset


Luzinterruptus

Injertos de Luz Verde

Trashformaciones

Nuestras intervenciones son extraordinariamente efímeras, muchas veces tardan en desaparecer menos de una hora ya que nuestros pequeños artilugios luminosos, despiertan en los trasnochadores espectadores, grandes deseos de hacerse con ellos. Esto no nos importa en absoluto, muy al contrario, nos parece interesante que alguien pueda interpretar, que lo que hemos dejado en la calle, es un pequeño presente para el que tuvo la suerte de encontrarlo.

En efecto, y aunque nosotros les conocimos por internet, sus intervenciones luminosas nos parecen un bonito regalo para los viandantes, y no nos extraña nada que la gente quiera hacerse con ellas.

Si vives en Madrid y eres un trasnochador, es más que probable que te cruces con alguna de sus instalaciones. Si no eres tan afortunado, puedes seguirle la pista en su blog y así no te perderás ninguna de sus intervenciones.

Visto en  www.artesostenible.org

Luther



‘Grafiteros’: objetivo Botella
Marzo 31, 2009, 8:25 am
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Un grupo de jóvenes inunda las calles del centro con copias de la firma de la concejal de Medio Ambiente

Las guerras del grafiti, segunda parte. Es febrero de 2009 y Ana Botella, concejal de Medio Ambiente, sube las multas a los grafiteros de los 90 euros habituales a entre 300 y 6.000 (en caso de reincidencia), y anuncia su intención de acabar con lo que denomina “lacra social”. Para ello pide además la colaboración de los ciudadanos, a los que incita a llamar a la policía cuando vean a un chaval con el aerosol en acción. Respuesta inmediata: un colectivo de artistas -o gamberros, según se mire-, que se hace llamar Ana Botella Crew (la tripulación de Ana Botella), copian la firma de la mujer del ex presidente Aznar de las cartas que Medio Ambiente buzonea para anunciar sus planes de limpieza integral; la traspasan a una plantilla y estampan la rúbrica de Ana Botella por las calles del centro de Madrid. El resultado son más de 45 tags (la forma más básica de una pintada callejera) de la concejal en puertas, paredes, buzones y señales de la capital y un perfil en Flickr donde van subiendo las fotografías de sus acciones. Ese portal de Internet sirve para proporcionar la plantilla de la firma al resto de usuarios. Ana Botella Crew son ya 10 personas en Madrid. Flickr les ha servido para ganar adeptos; tienen ya 1.639 contactos, casi todos ellos devotos del arte urbano.

¿Pero quiénes son los tripulantes de Ana Botella y qué pretenden? “Los que empezamos esta acción somos un grupo de artistas que creemos que las calles están contaminadas de publicidad, y eso no se discute, mientras desde el paletismo más aberrante y la ignorancia, se pretende criminalizar a los artistas callejeros y a los que se expresan a través de los muros o de cualquier otra forma de arte urbano”, explican a condición de mantener el anonimato.

La primera parte de las madrileñas guerras del grafiti tuvo lugar en 2007, cuando el alcalde. Alberto Ruiz-Gallardón anunció una lucha sin cuartel contra esta actividad de la que dijo: “Hay que acabar con esa falsa expresión de cualquier tipo de actitud artística”. La respuesta fueron varios enormes murales, con Gallardón como grafitero o con el alcalde acompañado de Esperanza Aguirre y Ana Botella, todos ellos caracterizados como personajes de Barrio Sésamo. “Nosotros no tenemos nada que ver con esa gente. De verdad. Lo que sí hemos hecho es enviarles un correo por si se querían sumar a la propuesta. Y esperamos que lo hagan”, aseguran desde Ana Botella Crew. “Pero sí que nos gustaría recibir un premio y sacarnos una foto con Ana”, apostillan con sorna, haciendo referencia a que algunos de los grafiteros que realizaron esos famosos murales de políticos en 2007 fueron premiados en el Certamen de Jóvenes Creadores ese mismo año y sus obras han pasado a formar parte del patrimonio municipal.

De fondo, se encuentra la tremenda contradicción de un Ayuntamiento que otorga cada año, en el certamen antes mencionado, premios por valor de 6.800 euros a cinco grafiteros de la ciudad, mientras su alcalde repite que “el grafiti no es arte” y la concejal de Medio Ambiente asegura gastar seis millones de euros cada año para limpiar las paredes de la ciudad. O la de un Gobierno de la Comunidad que mientras persigue también a los grafiteros subvenciona actividades como la Noche de los Teatros en la que uno de los platos fuertes era Suso33, un clásico del aerosol madrileño que actuó virtualmente sobre la fachada del Instituto Cervantes. Desde la Concejalía de Medio Ambiente dijeron ayer no saber nada de las pintadas con la firma de Botella.

Pero más allá de la política oficial, hay también ciudadanos de a pie que rechazan estas manifestaciones callejeras, y, más aún, las firmas. Para los de Ana Botella Crew, está claro que “no todos los pintores son Picasso, ni todos los grafiteros Keith Haring; pero todos los que empiezan firmando una tag pueden evolucionar y desarrollar un lenguaje propio”. Y añaden: “Y a los que dicen ‘Mejor pintad en vuestra casa’, que no se preocupen, que todos pintamos también en nuestras casas”.

fuente: www.elpais.com

 



Artivismo en la favelas
Marzo 26, 2009, 8:47 am
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No está mal escrito: Arte + Activismo= Artivismo, una nueva e impactante modalidad de combinar arte y difundir un mensaje social con ello.

Las imágenes que acompañan este artículo corresponden a Río de Janeiro en Brasil. Se trata de fotografías gigantes que han sido adheridas a las paredes de las calles y casas con distintos rostros de los habitantes de las Favelas, mirando hacia el centro de la ciudad.

Este impactante trabajo es obra de un fotógrafo francés, anónimo, sólo conocido bajo el seudónimo de JR. Tomó varias decenas de fotos de mujeres y tuvo que tratar con los narcotraficantes para poder llevar a cabo su trabajo con seguridad. El proyecto se denomina Women Are Heroes y el resultado está a la vista (más fotos después del “leer más”)…


(más…)



Hirian bizi
Marzo 24, 2009, 9:03 am
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Servando Rocha y La Felguera
Enero 30, 2009, 2:23 pm
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La aventura más comprometida del mundo

Julio Monteverde

El colectivo de trabajadores culturales La Felguera (más conocido simplemente por La Felguera) lleva varios años desarrollando una extensa labor de agitación y crítica del estado actual de cosas. Es posible que el lector se haya encontrado con alguna de sus intervenciones poéticas anónimas al pasear por su ciudad, aunque también es posible que haya tropezado en alguna librería con ejemplares de sus libros o su revista (que acaba de ver la luz nuevamente). Todos ellos desarrollan un pensamiento destinado a revitalizar la experiencia cotidiana a través de su radicalización. Servando Rocha es el principal animador del grupo, y hemos querido hablar con él para conocer un poco más de cerca los planteamientos concretos de esta aventura colectiva.

Servando Rocha, fundador de La Felguera

—EL COLOQUIO DE LOS PERROS: Servando, tu libro Historia de un incendio (1) se plantea como un recorrido por las diferentes expresiones de un mismo sentimiento que se puede calificar, sin entrar en distinciones particulares, como revolucionario. Desde la Comuna de París hasta el advenimiento del punk. Pero parece evidente que Historia de un incendio no es una genealogía al uso de estos movimientos, o al menos, que no recoge el esquema histórico basado en la linealidad de los acontecimientos. ¿Puedes explicarnos esa visión de la historia que maneja tu libro, sobre la que se desarrolla?

—SERVANDO ROCHA: La historia sobre la que he trabajado es, lógicamente, muy personal. No obstante, hay una línea, más o menos pacífica, a la hora de determinar lo revolucionario, es decir, experiencias como la Comuna de París, la situación en Alemania cuando hacen su aparición los espartaquistas o Mayo del 68 son, por ejemplo, momentos indiscutibles desde un punto de vista de lucha de clases. Hay otro árbol genealógico que era el que en última instancia planteaba contar y que no es otro que el de toda una escuela de pensamiento basada en las célebres ideas de Marx y Rimbaud acerca de cambiar el mundo y transformar la vida. En este sentido, y para este fin, tiré del último romanticismo y, a partir de ahí y siguiendo una cronología ajustada, traté el periodo “heroico” de las vanguardias artísticas que, más o menos, arranca con el futurismo y termina con los situacionistas. Lejos de plantear que este es el terreno acotado y el único posible, opté por terminar la historia ahí, en los setenta y primeros ochenta (hasta el punk y Class War en Inglaterra) bajo la constancia de la imposibilidad de que existan escándalos. A partir de ahora, la cuestión no es tanto ver cómo se expresa la contestación durante la posmodernidad, porque, en cierta medida, ya está instalada en la hegemonía cultural. Ahora las cosas son más difíciles, si cabe.

—ECP: La relación de los movimientos musicales y los políticos es uno de los vértices más llamativos de tu libro, algo poco común para los historiadores, que suelen liquidar el asunto en un par de líneas como una derivación o una mera influencia. La diferencia de tu visión del asunto parecería residir en que, en definitiva, se trata de la misma actitud, aplicada a diferentes situaciones y en determinados espacios temporales. Si esto es así, ¿cuál crees que es, para ti, el sustrato básico de esta actitud, cómo la resumirías esencialmente (si es que eso es posible, claro)?

—SR: Hay dos imágenes rotundas, cuya visión (poética o no) arrojan luz sobre lo que traté de explicar: la destrucción de la Columna de la Plaza de Véndome en la Comuna de París por el artista comprometido Courbet y, por otro lado, casi un siglo después, el intento de asesinato de Valerie Solanas contra el gran mercader del arte, Andy Warhol. En un caso tenemos el gesto poético, aunque incontestable históricamente, ya que, entre otras cosas, Courbet arruinó su carrera, fue penado, conducido a la ruina, se exilió y falleció poco después. En el segundo caso, estamos ante un crimen hiperrealista contra el arte. Lejos de la certeza histórica de los hechos (las intenciones últimas de Solanas, etc), hay dos imágenes que se vienen abajo. Pero, en el caso de Warhol, éste utilizó aquellos disparos de La Factoría como un auténtico body art y exhibió los agujeros producidos por las balas. Esta es la estrategia hoy de casi cualquier artefacto contracultural. Lejos de evitar esa marca que, igual que el terrorismo alemán o italiano de los setenta, “marcaba” a sus víctimas, Warhol lo lanzó al mundo. Quiere esto decir que todo "Historia de un incendio" de Servando Rochaes recuperable [...] A pesar de ello, dentro de esta cierta unidad de pensamiento, resulta difícil sostener esto, máxime si tenemos en cuenta que incluso dentro de los movimientos de vanguardia cada individuo era distinto al otro. ¿Qué tienen en común Artaud, Tzara, Vaneigem, Flynt o Breton? La respuesta es la misma que la que pretende ofrecer mi libro. Estamos ante las expresiones más viscerales de la heterodoxia política y deben ser tratadas como tal.

—ECP: En muchas ocasiones, cuando se habla de tu libro, salen a la luz, inevitablemente, otros títulos con los que entraría en relación. Me estoy refiriendo, como ya supondrás, a Rastros de carmín (2) y El asalto a la cultura (3). ¿Cuáles son los puntos de diferencia esenciales con estos libros? ¿Esta diferencia está motivada en algún grado por las carencias de estos libros?

—SR: Rastros de carmín es una obra incompleta, pero tiene la gran virtud de que su lectura es de una potencia y contagio incomparables. De hecho, no fue repudiada por el mismo Debord cuando vivía. Y ello a pesar de que la manida conexión punk y situacionismo es muy objetable, aunque en gran parte cierta. Esos aspectos, digamos espectaculares, no fueron un problema para el exigente, en grado extremo, Debord. En El asalto a la cultura hay cierta mala fe. Me explico. Home conocía la historia de las vanguardias y fue muy parcial en su recorrido. Desprecia la influencia del surrealismo en los situacionistas, cuando el surrealismo de los años veinte fue considerado por la I.S. como su programa de mínimos. Es absurdo negar esto. Tan sólo hay dos o tres líneas para los surrealistas en la obra de Home. Intentó crear cierta polémica en su línea neoísta. Polémica, por otra parte, poco acertada. Saca a relucir anécdotas un tanto vergonzosas de los situacionistas para pretender invalidar todo un proyecto mucho más amplio y, en cambio, defiende una casi simbólica Segunda Internacional Situacionista que, por otro lado, era bastante artística en el peor sentido de la palabra. En el momento en que la obra de Home apareció, muchos desconocían la obra de la I.S. y él, lejos de arrojar luz, confunde a quienes se acercan a este tipo de temas con un sesgo bastante rebatible. Sus carencias son tales que sobredimensiona el ínfimo neoísmo y, al mismo tiempo, no concede mucho espacio a dos experiencias imprescindibles para entender la rebelión contemporánea en Inglaterra o Estados Unidos: King Mob y los Motherfuckers. De acuerdo, Marcus también los trata de pasada y sólo tirando de lugares comunes. La obra de Home es excesivamente sumaria y, por otro lado, creo que aburrida. Marcus es un crítico de rock and roll y su estilo se evidencia cuando lees Rastros de carmín pero esto, en mi opinión, no fue un obstáculo para, por vez primera, hacer una lectura actual y apasionante de las vanguardias y, en concreto, de ciertos aspectos compartidos, como fueron el desprecio por la cultura seria y burguesa. Y ello aunque se centre en algo tan distante como los herejes y los situacionistas y, en medio, Sex Pistols. Creo que se ha demostrado que Home, aún conociendo estos temas, los dio de lado para intentar crear una especie de “tercera vía”, de su propia teoría y, de paso, vender libros. Hay una tercera obra, esta vez de bastante rigor, y es el libro de Sadie Plant El gesto más radical, traducido al castellano y recientemente editado. Se trata de un libro completo, centrado en la crítica al posmodernismo y las ideas de espectáculo y alienación presentes, en especial, en Debord. Además, hace un análisis un tanto actual de líneas de acción, aunque con la carencia de que experiencias como la llamada “guerrilla de la comunicación” han sido ya completamente fagocitadas.

—ECP: Me gustaría que entráramos ahora a hablar un poco sobre La Felguera como colectivo. Y para empezar por el principio… La Felguera ¿cómo nace? ¿Qué necesidades la promueven? ¿Cuáles son los puntos fundamentales sobre los que se fundamenta su acción? O en todo caso, ¿qué era lo que deseabais hacer cuando os agrupasteis?

—SR: La Felguera funciona de una forma muy informal. A pesar de ello, se trata de un colectivo muy exigente consigo mismo. Todo lo que hacemos debe tener unas señas de identidad y un estilo que hoy creo que son indiscutibles. En este sentido, en la escena radical del Estado español, no tenemos algo parecido. Surgió hace ya mucho tiempo, en 1996, pero era otra época y nosotros, cómo no, hemos cambiado mucho. Es posible que entonces tuviéramos una noción clara de lo que éramos y, sobre todo, hacia dónde queríamos dirigirnos. Ahora creo que esto no es tan importante. Somos un pequeño grupo de amigos que desean hacer que las aventuras se sucedan y, por este motivo, funcionamos haciendo un sinfín de acciones, actividades y proyectos muy alejados de lo que haría un colectivo político ortodoxo. Una hojeada por nuestra biografía hace que se perciba un trabajo regular, a veces casi enfermizo, por expresarse desde la disidencia radical. La crítica al arte o a las modernas formas de alienación están muy presentes hoy en día. Y ello siendo también plenamente conscientes de lo limitado y modesto de nuestras propuestas. Tenemos una editorial que funciona bastante bien, editamos una revista y hacemos mil cosas más, todas aquellas que nos apetezca hacer. Por eso, La Felguera da la infraestructura y la logística para expresar lo que sentimos hacia un determinado acontecimiento. Esto es lo que, por ejemplo, hemos hecho hace muy poco a propósito de la celebración del Dos de Mayo y de Mayo del 68. Creo que no "Los dias de furia" de Servando Rochahace falta tener un programa común como tal. Tenemos un manifiesto organizativo e ideológico que se puede consultar en nuestra web pero, a partir de ahí, todo es imprevisible y, sinceramente, poco nos importa. A veces, no saber hacia dónde se va es tener muy claro lo que se quiere. Y más en los tiempos actuales.

—ECP: En ocasiones se os ha llamado grupo situacionista, o al menos de inspiración situacionista. ¿Estáis de acuerdo con esta reducción? ¿Cuáles son las relaciones de afinidad que guardáis con otros movimientos anteriores en el tiempo al vuestro? Es decir, vuestros ancestros…

—SR: Bueno, resulta inevitable que la gente haga uso del lenguaje para tratar de entenderte y, por tanto, de comprenderte y caminar sobre seguro. Cualquier espacio borroso, cualquier indefinición tan salvaje como para no ser capaz de asimilar, plantea preguntas. La gente, por lo general, no quiere eso. Para unos somos excesivamente artísticos y, todo hay que decirlo, nuestras afinidades políticas en el mundo del arte es casi inexistente. Los situacionistas han ejercido una gran influencia en nosotros, y eso es evidente, lo cual nos parece correcto y cierto reconocer. No entiendo cómo esta afirmación debe ser evitada, más bien lo contrario. No obstante, nuestro proyecto, que es también el que fuera propio de la I.S., se reconoce más profundamente en la historia del socialismo radical y el anarquismo. Es ahí donde están nuestras huellas más profundas. También es normal que, en una época de mediocridad generalizada en la que se repiten viejas fórmulas que ya nacen son sabor a podrido, se rebusque en el baúl de los recuerdos para dotar a lo existente de un aire “actual” y contemporáneo. Los situacionistas, como tantos otros, han sido objeto de esta actualización que ha traído lo peor de ellos. Todavía queda mucho que decir, no sólo en el discurso de la I.S., sino en tantos otros. Igual que esa casi cierta inconciencia de un destino y programa político, también aceptamos esa herencia. Otra cosa es que seamos un “colectivo situacionista”, lo cual es absurdo. Desde 1972 ya no hay situacionistas. Parece que, en el ambiente político, se trae la historia acerca de situacionistas cuando se es incapaz de entender una determinada acción que tiene en el arte y la cultura su crítica. Por ejemplo, sería absurdo que se dijera de nosotros que nuestra editorial es situacionista ya que pronto editaremos un libro sobre la Escuela de Chicago o Emma Goldman, nada situacionistas por otro lado.

—ECP: ¿Y con otros colectivos actuales?

—SR: Hay afinidades con varios colectivos y grupos. Con nosotros contactan muchos individuos, alguno de los cuáles pide entrar en el grupo. Pero nosotros no trabajamos así y nos cuidamos mucho a la hora de que alguien entre a trabajar con nosotros. Lo hacemos por celo político y para evitar que lo haga movido por una moda pasajera o por un deseo snob.

—ECP: Según parece, el primer pilar sobre el que fue creciendo vuestra actividad ha sido la revista, de la cuál acaba de salir un nuevo número el mes de julio. Y me parece que en ella se pueden encontrar de forma determinante las líneas principales sobre las que os movéis: la crítica de la dominación, las acciones poéticas, y una atención muy especial a cómo éstas se engarzan en el panorama musical “alternativo”. ¿Qué papel ha tenido la revista en vuestra evolución? Lo digo porque vuestra actividad se ha diversificado ampliamente hacia otros muchos puntos que hoy en día parecen ser mucho más conocidos o que han tenido más repercusión, como vuestra editorial o los comunicados que hacéis llegar a través de internet.

—SR: La revista sigue siendo fundamental. En ella se puede ver nuestra evolución, desde un pequeño fanzine do it yourself a algo más trabajado y firme. Acaba de salir el nuevo número y ahora el subtítulo de la revista ha cambiado: “La publicación más comprometida del mundo”. En cierta medida, es un reflejo de nuestros gustos y posiciones estratégicas y, por tanto, políticas.

—ECP: Vuestro colectivo destaca hoy en día por su intensa labor de puesta en circulación del pensamiento de algunos grupos revolucionarios muy poco conocidos en España más allá de su nombre. Así, habéis editado los textos de WITCH, de King Mob y de la Angry Brigade, y se espera el lanzamiento de un libro de textos de Black Mask. ¿Qué papel consideráis que tiene actualmente en España la revisión de todos estos “focos del incendio”?

—SR: Nuestro deseo es que no sea una actividad que resucite una especie de “fantasmas” de la contracultura o el terror cultural, sino que sirvan para entender el presente. Hemos hecho, y hacemos, un trabajo de rescate, traducción y preparación de textos atípicos y bastante desconocidos. En el caso de King Mob o WITCH, son experiencias muy nombradas en el extranjero, pero sin tampoco una revisión seria de lo que supusieron. Resulta curioso, porque estamos ante referencias continuas de alta política que, por otro lado, han sido bastante despreciadas, aunque constantemente nombradas. Basta recordar al mismo Stewart Home y su intento claro de practicar una especie de holiganismo intelectualizado al más Número 10 de la revista que publica el Colectivo "La Felguera"puro estilo King Mob y motherfucker. WITCH, junto a Valerie Solanas y su SCUM, fueron autoras de los más bellos panfletos del feminismo radical y su potencia, aún hoy, aparece casi irreductible. La acogida de la práctica totalidad de nuestros libros es muy buena.

—ECP: La Felguera también ha destacado, como hemos apuntado con anterioridad, por llevar a cabo toda una serie de acciones poéticas en la ciudad de Madrid. El concepto de acción poética, tan caro a los surrealistas y situacionistas, pero en tantas ocasiones malentendido por otros sectores de la lucha anticapitalista, ha recibido por vuestra parte unos desarrollos en ocasiones muy sorprendentes, incluso para vosotros mismos… La acción subterránea, por ejemplo, en la que ofrecíais un paseo por los conductos subterráneos de Madrid, me parece ejemplarmente sintomática, ya que allí se dieron cita algunas de las claves más evidentes la situación actual (4). Primero, la necesidad de la gente de reapasionar su vida. Y por otro lado, la grotesca intervención de la policía. Todo esto, con la prohibición expresa de entrar en los subterráneos de la ciudad. Allí tuvimos la oportunidad de descubrir a la muy inquietante “policía del subsuelo”, en un giro kafkiano que a algunos nos dejó el corazón helado… El simbolismo de esta acción y de lo que allí sucedió es apabullante a mí entender. En todo caso, parece que con ella tocasteis algunas notas muy sensibles para el sistema y para la gente, que crearon un acorde impecable….

—SR: En ese caso, confluyeron elementos que, de alguna forma, son los propios de toda acción experimental. Había un poco noción de lo que iba a suceder y así pasó que llegó la pasma. Fue la poli y los medios los que incitaron a que la gente tomase la calle. Lo hermoso fueron las decenas de mensajes que nos enviaron personas que estaban viendo lo que estaba sucediendo. En ellos, se vivió un deseo muy sano y alegre de aventura y amistad y también de desprecio a la autoridad, en este caso, los antidisturbios. Por esta razón, también resulta complicado, y tampoco es loable, repetir esas fórmulas. El futuro también, no sé cómo, dará pistas sobre qué hacer. En ese caso, creo que la gente comprendió “sobre el terreno” lo que era una acción poética, sin necesidad de que se explicase previamente la acción. Ya sabemos la mala prensa que lo “poético” suele tener, especialmente cuando se le vincula pacíficamente a lo artístico.

—ECP: He leído que defendéis la figura del creador. ¿Puedes explicarnos un poco cuál es para ti esa visión del creador, y el papel que tiene o no tiene en el mundo actual, y más concretamente en la lucha por cambiarlo?

—SR: El creador es la respuesta a la bancarrota del arte, en la que ya nadie se cree la palabra “artista”. Con “creador” planteamos un papel más positivo y horizontal de intervención sobre el medio. Es como la figura ya casi desaparecida del artesano. Arte y artista, son conceptos que, lejos de servir para la emancipación, se han convertido en mercancía y, por tanto, el arte moderno como tal tiene hoy poco que decir, al menos para lo que a nosotros nos interesa. Y ello aunque, por supuesto, esté “hablando” y mucho, pero es un lenguaje fácilmente reconocible en el que la transgresión es otro momento más de una rebeldía caricaturizada sin capacidad de movilizar. Cuando hacemos cualquier acto de la vida cotidiana podemos hacerlo como creadores, y ello puede ser mediado por disciplinas digamos artísticas o no.

—ECP: Por último, me gustaría que nos avanzaras cuáles son los proyectos más inmediatos que tenéis en marcha.

—SR: Estamos revisando y corrigiendo la que será la tercera edición de Historia de un incendio. Acabamos de editar Ese imbécil llamado Sartre que recopila los insultos publicados en la revista de la I.S. y, al mismo tiempo, acaba de salir el esperado número doce de La Felguera. Hay varias ediciones a la espera de que vayan avanzando en el proceso de edición: obras que recopilan panfletos y comunicados del siglo XX en el ámbito del llamado “terrorismo cultural”, unas cartas inéditas de Emma Goldman, un libro sobre la Escuela de Chicago, la traducción potentísima de los textos Motherfuckers, etc. En cuanto a acciones, bueno, ya se sabe, habrá que improvisar…